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Valoración de empresas: cuánto vale su empresa antes de negociar

Saber cuánto vale su empresa es el punto de partida de cualquier decisión sobre su capital: vender, dar entrada a un socio, preparar un relevo o negociar con un banco. Una valoración profesional le dice qué precio es defendible ante un comprador y por qué, con el método que corresponde a su negocio.

Por qué el empresario y el comprador no ven el mismo número

El propietario valora su empresa desde dentro: el esfuerzo invertido, los años, la historia familiar. El comprador profesional la valora desde fuera, con métodos estandarizados que miden sobre todo una cosa: la capacidad de generar caja de forma recurrente. Esa diferencia es la primera causa de que operaciones viables se alarguen o se rompan. Cerrarla con datos antes de negociar es nuestro trabajo.

Los cuatro métodos de valoración y cuándo se usa cada uno

  • Múltiplos de EBITDA. El más utilizado en compraventas de pymes. Aplica un múltiplo de mercado al resultado operativo normalizado. Funciona en negocios estables con histórico.
  • Descuento de flujos de caja (DCF). Proyecta la caja futura y la trae a valor presente. Es el adecuado cuando el valor está en el futuro: contratos de exclusividad, crecimiento previsible, cartera cautiva.
  • Método patrimonial. Valora los activos (naves, maquinaria, existencias) a coste de reposición. Es el que corresponde cuando la empresa gana poco pero su plataforma productiva vale mucho.
  • Comparables de transacciones. Toma como referencia operaciones cerradas en el sector. Sirve para contrastar el resultado de los otros métodos.

Aplicar el método equivocado al negocio equivocado es uno de los errores más caros. Luis Ángel Molero lo explica con tres casos reales en «M&A en España: el error del 80% que rompe operaciones de venta».

Qué incluye nuestra valoración

  1. Normalización del EBITDA: separar gastos personales, salarios de socios fuera de mercado, alquileres a sociedades vinculadas y partidas no recurrentes, como hará el comprador.
  2. Elección y aplicación del método (o métodos) adecuados a su negocio.
  3. Análisis de riesgos que descuentan precio: concentración de clientes, dependencia del fundador, contingencias fiscales y laborales, deuda.
  4. Informe con el rango de valor defendible y las palancas para mejorarlo antes de negociar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vale mi empresa?

Depende de su capacidad de generar caja, de sus activos y de sus riesgos, y del método que corresponda a su negocio. No existe un porcentaje de la facturación que sirva para todas: por eso conviene una valoración profesional antes de fijar un precio.

¿Qué es el EBITDA normalizado?

Es el resultado operativo de la empresa una vez eliminados los gastos e ingresos que no son recurrentes o que no responden a precios de mercado. Es la cifra sobre la que el comprador aplicará su múltiplo, y conviene calcularla antes que él.

¿Cuándo debo valorar mi empresa?

Antes de cualquier conversación con un comprador o un socio, y también al planificar una sucesión. Una valoración hecha con tiempo deja margen para corregir lo que resta valor.

¿La valoración es confidencial?

Sí. Trabajamos con la información que la propiedad nos facilita y solo la compartimos con quien ella autoriza.

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